Sudar no te hace adelgazar: en el sudor no hay grasa


Cuando sudas no quemas grasa como tal porque en el sudor solamente hay agua y minerales, y quizá muy pocas cantidades de lactato según lo afirman algunos expertos en fisiología del ejercicio.

Al sudar puedes perder peso si tenemos en cuenta que el agua contenida en el sudor, al igual que sus minerales, tienen masa y por ende pesan.

Pero no porque sudes a chorros quiere decir que estás quemando grasas corporal por montones para poder adelgazar como tal vez quisieras.





Los mitos al hacer ejercicio para intentar sudar más y lograr una figura esbelta


1. Al sudar más se quema más grasa (FALSO):
    Si bien la piel se siente grasosa cuando sudas, esto no quiere decir que estés eliminando grasa corporal a lo loco.

    El sudor simplemente indica que nuestro cuerpo tuvo que usar su mecanismo de termorregulación debido a un aumento de temperatura corporal provocada por el ejercicio, una infección, un aumento en la temperatura ambiental, etc.


2. Cubrirte de ropa cuando haces ejercicio te hace sudar más (VERDADERO):
    Cuando alzas pesas o sales a trotar vistiendo una chaqueta y una sudadera aun cuando se esté en verano, te hará sudar mucho más.

    Sudarás mucho, perderás mucha agua y muchos minerales electrolitos con lo cual tu sistema inmunitario podrá verse afectado.

    Pero ten en cuenta que No quemarás más grasa de lo normal por cubrir todo tu cuerpo de prendas.




3. La grasa se quema con el agua (FALSO):
    La grasa se quema gracias al oxígeno, o sea que la grasa se oxida para poder producir o generar energía en forma de ATP.

    Por esta razón es que las personas que tienen una mejor condición física gracias a que practican ejercicio diario y bien dosificado, tienden a tener un metabolismo más activo y más eficiente a la hora de quemar grasa para lograr adelgazar.




4. Hacer mucho ejercicio ayuda a quemar más grasa (FALSO Y VERDADERO)
    Si bien hacer más tiempo de determinado ejercicio físico puede aumentar el gasto de calorías, no todas las calorías serán provenientes de las grasas que se acumulan en tu abdomen, cachetes, espalda, piernas, brazos, etc.

    Una persona que nunca ha hecho ejercicio y que apenas esté empezando a incursionar en el mundo Fitness, tendrá un nivel aeróbico bajo en principio.

    Por esta razón es que una persona principiante no podrá quemar las mismas cantidades de grasa que una persona más avanzada, si las comparamos haciendo el mismo ejercicio por la misma cantidad de tiempo.

    A medida que su condición aeróbica mejora, o sea que pueda captar y utilizar mejor el oxígeno captado a través del aire respirado, podrá quemar más grasa. Y aquí sí aplica el hecho de que hacer mucho ejercicio le podría ayudar a quemar más grasa.

    PERO: hacer mucho ejercicio con el objetivo de lograr adelgazar tiene sus riesgos como disminución en la masa muscular o atrofia muscular, debilidad en los huesos, pérdida exagerada de agua y minerales electrolitos, bajones de defensas en el cuerpo, etc.




5. Utilizar fajas, cinturillas, bolsas o cinturones ayuda a adelgazar (FALSO Y VERDADERO):
    Las cinturillas y algunas fajas pueden ayudar a moldear la figura pero NO harán que una persona elimine más grasa corporal.

    Las fajas, bolsas plásticas y cinturillas hacen que una persona produzca mayor cantidad de sudor en su abdomen, lo cual no es bueno porque puede provocar un Golpe de Calor.

    Además, el uso de estos implementos puede inducir a una pérdida exagerada e innecesaria de agua y minerales pero No de grasa.

    No obstante, el uso de un cinturón a veces es muy necesario para prevenir hernias en los músculos que rodean la columna vertebral, problemas intervertebrales o desagarros musculares cuando te dispones a entrenar con pesos altos.

    La clave está en NO exagerar en el tiempo en que se decidan utilizar estos productos (a menos que te hayas hecho practicar una cirugía estética).




Claves para lograr adelgazar sin poner en riesgo tu salud



1. Mejora la salud de tus órganos digestivos:
    Especialmente de tu hígado: necesitas que este importante órgano sea capaz de optimizar los procesos de metabólicos de creación de energía a partir de la oxidanción de las grasas.

    ¿Cómo lograrlo? Evita consumir azúcar en exceso, evita el exceso de grasas trans, disminuye o elimina la ingesta de alcohol, cigarrillo y otras sustancias psicoactivas, limita el consumo de medicamentos que muchas veces son innecesarios, aumenta el consumo de antioxidantes, toma vinagre de manzana, etc.

2. Duerme mejor y evita trasnochar:
    Necesitas que la producción de hormona de crecimiento en tu cuerpo aumente de forma natural y eficiente.

    Los estudios apuntan a que esto es posible en las fases de sueño profundas de antes de la media noche. Luego de este período la producción de esta importante hormona quema grasa disminuye notablemente.

    Además, si no logras conciliar bien el sueño entonces la producción de hormona de crecimiento decrecerá aún más mientras que la producción de Cortisol aumentará, con lo cual se te dificultará quemar grasa y de hecho acumularás aun más.




3. Disminuye los niveles de estrés en tu cuerpo:
    Sé que no es fácil pero debes hacer todo lo posible por mantenerte relajado(a) y feliz.

    Cuando las hormonas estresantes se apoderan de tu cuerpo se te hace mucho más difícil adelgazar.

    En cambio, perderás masa muscular, acumularás más grasa, aumentarás el riesgo de enfermarte, la digestión de los alimentos se verá afectada, etc.


4. Aumenta tu gasto de energía diario:
    Lo mejor es salir a trotar, nadar, montar bicicleta, alzar pesas y/o practicar algún deporte.

    Pero si no puedes entonces haz cosas simples como utilizar las escaleras en lugar del elevador, caminar o montar bicicleta en lugar de conducir tu automóvil, o aparcarlo lejos para que tengas que caminar más.

    Además, si en tu trabajo o lugar de estudio no te puedes mover mucho, entonces haz pausas activas: levántate, estira tus músculos, haz sentadillas, flexiones de brazo, etc.


5. Mantén tu cuerpo bien hidratado:

    Trata de aumentar la ingesta de bebidas naturales y nutritivas como los zumos de frutas y de verduras. Toma bebidas con fermentos que además de fortalecer tu hígado fortalecen tus intestinos, riñones y otros órganos.

    Tomar agua sola no es lo indicado porque produce un desequilibrio hidromineral. Una mejor opción es tomar agua mineral o sea agua con minerales.