¿Haces ejercicio pero no bajas de peso? 11 causas que te lo impiden


¿Por qué no bajo de peso si como poco y hago mucho ejercicio? Suelen preguntarme esto mucho porque sienten que están perdiendo el tiempo al entrenar mucho y no ver resultados estéticos.

Algunas personas se impacientan porque no logran ver su abdomen plano en las primeras dos semanas de entrenamiento y comienzan a preguntarse porque otras personas sí logran reducir su peso más rápido.



¿Haces mucho ejercicio pero no logras bajar de peso como quisieras?


MIRA LAS PRINCIPALES RAZONES POR LAS CUALES NO PUEDES ADELGAZAR AUN CUANDO PASAS MUCHAS HORAS EJERCITÁNDOTE:

    1. Estás aumentando tu masa muscular: la masa muscular también pesa. El hecho de hacer ejercicio hace que tu masa muscular hipertrofie por lo cual si bien puedes estar quemando grasa, al mismo tiempo estás aumentando tu peso en algo bueno, o sea en masa muscular.

    2. Estás aumentando la densidad de tus huesos: los ejercicios que generan cierto grado de impacto hacen que tus huesos se fortalezcan, por lo cual se vuelven más fuertes y pesados con el tiempo y esto hace que el número en la báscula suba.

    3. Estás muy bien hidratado(a): si tomaste mucha agua o si tienes muchas ganas de ir al baño, recuerda que todo esto es masa que como tal pesa.

    4. Estás tomando bebidas azucaradas durante tu rutina de ejercicios: si quieres que la reducción de grasa corporal sea más pronunciada, debes optar por tomar agua en lugar de bebidas isotónicas o hipertónicas como el Gatorade, Powerade, entre otras.



    5. Tomas mucho café: bueno, el real problema es la cafeína, que si bien tiene un poder diurético también se encarga de aumentar tu ritmo cardíaco lo cual muchas veces se traduce en menor quema de grasa y mayor gasto de glucógeno y proteínas musculares.


    6. Tu rutina de ejercicios no está diseñada para quemar grasa: si bien en todo tipo de ejercicio físico logras quemar calorías, lo más importante en tu caso que quieres adelgazar, es poder quemar calorías por medio de tus grasas de reserva acumuladas en tu abdomen, piernas, cachetes, etc.

    7. Tu dieta no fue diseñada para eliminar grasa corporal: si bien el objetivo de una dieta de reducción de grasa o peso corporal es reducir la ingesta de calorías, hay que saber muy bien qué tipos de macronutrientes se deben eliminar y cuáles simplemente controlar.

    8. Mantienes estresado(a) todo el día: los niveles altos de estrés en tu cuerpo hacen que tus glándulas suprarrenales deban producir mucho cortisol y adrenalina, lo cual causa una reducción de la quema de grasa y un incremento en la quema de proteínas y glucógeno. Así que si quieres bajar de peso de forma No saludable, aumenta tus niveles de estrés al máximo (obviamente es una broma: no lo hagas).


    9. Te la pasas trasnochando: el trasnocho, además de estresarte y aumentar la producción de cortisol, disminuye la producción de hormona del crecimiento en tu organismo. Esto ocasiona que tu cuerpo sea menos eficiente a la hora de quemar grasa y adelgazar de forma saludable.


    10. La salud de tu sistema digestivo es mala: si te la pasas pedorreándote, con eructos, con dolores intestinales, etc., probablemente tu cuerpo no está digeriendo bien los nutrientes y tampoco está pudiendo llevar a cabo de forma óptima los procesos metabólicos que te permiten quemar mucha grasa.




    11. Entraste en modo ahorro y posterior efecto rebote: lo malo de las dietas extremas es que llega un punto en donde el cuerpo empieza a acumular lo poco que le entra en grasa de reserva porque entra en un modo de alerta. Esto suele ocurrir en quienes hacen dietas cetogénicas improvisadas u otro tipo de dietas donde eliminan carbohidratos y también todas las fuentes de grasas y colesterol.




Entonces, si aun te sigues preguntando por qué no adelgazas si haces mucho ejercicio, mira cómo puedes lograrlo:

¿Cómo bajar de peso de forma saludable: quemar grasa sin afectar los músculos, huesos ni estado de ánimo?


    1. Hazte una valoración antropométrica confiable: si sabes de entrada qué porcentaje de grasa corporal, de masa magra y nivel de densidad ósea tienes, más adelante vas a poder mirar en qué has bajado peso y en qué has subido para que no te alarmes si subes en lo bueno y bajas en lo malo (grasa corporal).

    2. Toma agua: antes, durante y después de tu entrenamiento, toma sorbos de agua. Espera a sentir un poco de sed para tomar pequeños sorbos. Pero ojo, no te vayas a sobrehidratar porque te puedes morir.




    3. Bájale al café y a los pre entrenos: si estás en un programa de reducción de peso corporal graso no necesitas de algo que estimule de más tu sistema nervioso. Procura tomar mejor zumos de frutas y verduras y por supuesto agua.

    4. Sigue un buen plan de entrenamiento: no en todas las personas es efectivo el entrenamiento HIIT para bajar de peso, y no en todas es eficiente el cardio moderado de larga duración para quemar grasa. Para ello es necesario valorar muchas cosas (sexo, edad, nivel de condición física inicial, metabolismo basal, etc.).

    5. Sigue un adecuado plan nutricional: tenle miedo a los azúcares pero NO a las grasas. Necesitas las grasas y el colesterol para producir hormonas entre ellas la hormonal de crecimiento, testosterona, progesterona, etc. Los azúcares son los que se encargan de hacerte acumular más grasas y de evitar que quemes la que ya tienes, además de aumentar el riesgo de padecer diabetes, hígado graso, hipertensión, etc.

    6. Evita el estrés y evita trasnochar: si tu trabajo, pareja u otro tipo de cosa o persona te estresa, apártalo de tu vida tanto para poder bajar de peso en grasa como para evitar problemas de salud.

    Además, trata de irte a dormir temprano, más o menos entre las 9 y 10 de la noche para que la producción de hormona del crecimiento sea más alta.

    7. Mejora la salud de tus órganos digestivos: toma vinagre de manzana orgánico en ayunas y antes de las comidas para mejorar la salud de tu hígado, consume fermentos lácticos como el Kefir de agua para mejorar tu flora intestinal, etc.