Gases y eructos durante tu rutina de ejercicios, ¿cómo evitarlos para poder entrenar mejor?


¿Experimentas gases intestinales, pedos, eructos, dolor de estómago y también en la parte baja del abdomen durante tu rutina de entrenamiento muscular, como si tus intestinos estuvieran inflados?

A veces no solamente las personas que apenas empiezan e ejercitarse experimentan gases intestinales, sino que también aquellas con más experiencia pueden padecer esta molestia además de eructos.

Si sueles tener ganas de tirarte pedos o gases y además eructas de forma constante durante tu sesión de entrenamiento y esto te impide rendir al máximo, y además sientes que incomodas a las personas de alrededor, llegaste al sitio indicado.



Entonces, ¿cómo evitar esos molestos y olorosos gases cuando vas a levantar pesas, a nadar, jugar algún deporte, correr o a realizar ejercicios de estiramiento?


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1. Evita comer mucho cuando se aproxima el inicio de tu entrenamiento


Los gases y eructos se dan por muchas razones, y una de ellas es cuando no le damos un tiempo adecuado a los alimentos para que puedan ser digeridos de forma óptima.

La recomendación estándar es comer alrededor de 2 horas antes de ir a entrenar. Pero obviamente todos y todas somos diferentes.

Así que ve tanteando y mira con cuánto tiempo de anticipación crees que necesitas comer para no tirarte pedos ni eructarle a la gente del gym o del box encima.

Recomendación: evita comer mucho cuando el horario de tu entrenamiento se acerca. Tantea comiendo 90 o más minutos antes de empezar a hacer ejercicio.




2. Bájale a los azúcares refinados en tus comidas pre entrenamiento


Si notas que aun comiendo 2 o más horas antes de entrenar te volviste a tirar pedos o eructar durante tu sesión de entrenamiento, tal vez se deba a una pobre producción de bilis, por parte de tu hígado.

La Bilis es aquel líquido que secreta el hígado que se encarga de ayudar a digerir bien las grasas y el colesterol que ingerimos a través de nuestros alimentos.

El exceso de azúcar y por ende una secreción excesiva de insulina tienden a reducir la producción de Bilis.

Otros factores que reducen la producción de bilis y que generen dificultades a los demás órganos del sistema digestivo son el estrés y más estrés. Así de simple.

Recomendación: prefiere las grasas por encima de los azúcares. Aumenta el consumo de proteínas y fuentes de grasas buenas, de verduras y bájale al azúcar.


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3. Descubre lo que crees que te cae mal


Los más común que suele generar flatulencias durante el ejercicio son los lácteos, y el gluten para quienes tienen enfermedad celíaca.

Hay quienes no toleran frutas altas en fibra como el banano.

Otras personas suelen presentar problemas a la hora de digerir legumbres como los frijoles, las lentejas, garbanzos, blanquillos, etc.

Si no puedes hacerte un análisis de ADN para saber aquello que te cae mal, entonces te toca averiguarlo por ensayo y error.

Recomendación: toma vinagre de manzana orgánico justo antes de comer. También puedes tantear con otras bebidas fermentadas para antes y después de comer como pro ejemplo e Limoncello.


4. Evita rematar tu comida pre entrenamiento con un batido de proteína


Si te tomas tu batido de proteína como sobremesa entonces estarías añadiendo demasiadas calorías y muchos azúcares.

Además, las proteínas también aumentan la producción de insulina y ya sabes lo que eso le provoca a la producción de Bilis.

Probablemente este sea un factor que te haga "pedorrearte" durante tu sesión de entrenamiento o práctica deportiva.

Recomendación: toma tu batido pre entrenamiento en agua 90 minutos después de haber comido, o sea 30 minutos antes de empezar a entrenar.


5. No remates tu comida pre entrenamiento con frutas ni postres


El exceso de fibra, sobre todo cuando ésta no puede llegar rápido a los intestinos, puede causarte flatulencias y eructos.

Ya de por sí tienes buenos aportes de fibra por medio de las verduras la cuales deberían llenar gran parte de tu plato pre entrenamiento.

Lo bueno o al menos no tan malo de comer muchas verduras es que a diferencia de las frutas, aportan muy poca azúcar.

Los postres pueden aportar demasiada azúcar de una sola. Esto no solamente te hace generar gases intestinales durante tu sesión de entrenamiento sino que además te puede hacer acumular grasa de más.

Recomendación: come las frutas antes de tu comida o en otros momentos del día donde tengas tu estómago relativamente vacío. Los postres evítalos o cómelos solos y unos minutos antes de entrenar para gastar todas sus calorías.